Entre 5.000 a 6.000 personas era el aforo del graderío del teatro romano. Una vez terminada la obra, el desalojo se realizaba en pocos minutos, gracias a las escaleras, puertas, pasillos e incluso una galería que recorre de un extremo a otro del graderío, justamente por debajo En el siguiente vídeo, nos podemos imaginar que vamos a sentarnos a la imma cavea del teatro romano.
Muy interesante, esta entrada. Feliz semana. Saludos cordiales.
ResponderEliminar